
En Parceros, en el Centro de Mérida, a unos pasos del Parque de Santa Lucía. Cuando juega la Selección solemos armar el plan completo para verla, como hicimos con la final del Mundial 2026: el partido en pantalla y después la fiesta colombiana.
Decimos «solemos» a propósito y no «todos los partidos», porque depende del día y de la hora — hay partidos que caen a media mañana de un martes. Lo que sí podemos hacer es confirmártelo: escríbenos por WhatsApp antes de venir y te decimos si ese partido va.
Por qué aquí y no en un bar de deportes
Porque no es solo la pantalla. Un partido de la Selección en Colombia no se ve en silencio: se ve con gente que grita las mismas cosas, con la camiseta puesta, y cuando acaba —si acaba bien— no se apaga la tele y cada uno a su casa.
En Mérida somos bastantes los colombianos, y en los partidos grandes esto se llena de gente que no se conocía entre sí. Eso es la mitad del plan. La otra mitad es que cuando termina hay comida colombiana de verdad y música colombiana en vivo.

Qué se come viendo un partido
Lo de picar y compartir, que es lo que aguanta noventa minutos sin cubiertos: patacones, empanadas, arepitas, chicharrón con guacamole, la Picada Montañera para el centro de la mesa. Y para el que llega con hambre de verdad, la bandeja.
Qué es la bandeja paisa, y cómo se come
Si vienen en grupo
Avísanos. En un partido grande esto se llena, y con un mensaje previo te apartamos la mesa y la acomodamos para que todos vean. Es gratis y toma medio minuto.


