Un viajecito por Colombia
De corazón y sabor
Un rincón de Colombia en México. Cocina colombiana de verdad en el corazón del Centro Histórico de Mérida.

Cómo empezó todo
Parceros nació de una nostalgia muy concreta: la de no encontrar en Mérida la comida con la que uno creció. No la versión turística de Colombia, sino la de todos los días — la olla de frijoles que lleva horas, el caldo de costilla que levanta muertos, la arepa que se come caliente y con las manos.
Así que la trajimos con todo: las guascas del ajiaco, el chicharrón que truena, la gallina criolla del sancocho de domingo. Y con el resto que viene incluido cuando algo es colombiano de verdad: el color, la música y las ganas de celebrar cualquier cosa.
Hoy Parceros es un pedacito de Colombia en Santa Lucía, donde paisanos vienen a curarse la nostalgia y yucatecos vienen a descubrir por qué tanta gente habla de la bandeja paisa. Y de tanto convivir, Yucatán también se nos coló en la cocina: el Castacón se taquea con tortillas hechas a mano.
4.8 de 5 en Google, con más de 3,509 reseñas.
Lo que nos importa
Cómo cocinamos
La sazón, sin negociar
El ajiaco lleva guascas. Los frijoles se cocinan lento. La arepa es de maíz, no de harina de trigo. Eso no se toca. De ahí en adelante nos damos permiso: si algo de acá le queda bien a un plato, entra.
Mesas para compartir
En Colombia se come al centro. Por eso media carta son fuentes grandes: la picada, la bandeja de tres pisos, el Castacón. Comer solo aquí es la excepción.
Música, color y sabor
El mural, la playlist y la recocha no son decoración: son la mitad del plan. Se viene a comer, pero también a pasarla bien.

Quién te recibe
El parche completo
Son los que montan la decoración, los que sacan el postre con la velita y los que cantan más fuerte que la mesa. En las reseñas aparecen por su nombre.
Te esperamos
